Duelo
El duelo es una reacción de adaptación que tenemos los seres humanos ante una pérdida o el encontronazo con una situación muy impactante que cambia nuestra vida: un accidente de tráfico que trae consigo una limitación física, el nacimiento de un hijo con un síndrome o una discapacidad.
El duelo es un proceso que evoluciona y es diferente dependiendo de la persona que lo está pasando. Está muy relacionado con la salud, ya que suele ir acompañado de algunos trastornos como la depresión, el estrés entre otros.
El duelo tiene una razón de ser, si no pasáramos por él sería preocupante. Nos ayuda a evolucionar, a madurar y aceptar situaciones nuevas; nos ayuda a equilibrar lo que la vida se encargó de desequilibrar.
Negación: es la primera fase en la que una vez informados de lo que realmente sucede (una pérdida inminente de un ser querido por X o X motivo. Además es una situación compleja y dolorosa pero que da pie a la preparación psicológica necesaria para asumir la realidad. Poco a poco se va asumiendo lo que hay pero es común que las personas se muestren bloqueadas.
Culpabilidad: se producen momentos de reproches, de culpa y sensación de poder haberlo evitado. Es muy normal que las personas se muestren muy aturdidas y con pérdidas de control Falta de sueño, trastorno de la alimentación...
Tristeza y desorganización: la siguiente fase quizás sea la de consolidación de la realidad en nuestra mente. Lo normal es que la tristeza nos invada, haya falta de energía, miedo a afrontar, entre otros.
Recuperación y asimilación de la realidad: se comienza a aceptar lo que tenemos, lo asumimos, lo integramos a nosotros/as y comenzamos una nueva vida con lo bueno y lo malo de nuestra nueva circunstancia.









