LA DOPAMINA
La dopamina suele
ser descrita como la responsable de sentimientos como el amor y la lujuria,
pero también se la tacha de ser la responsable de las adicciones. Por eso se
dice que es la mediadora del placer.
"Los bajos
niveles de dopamina hacen que las personas y otros animales sean menos
propensos a trabajar con un fin", explica John Salamone, profesor de
psicología de la Universidad de Connecticut (EE.UU.), sobre un estudio que
publicó en 2012 en la revista especializada Neuron sobre
los efectos de la dopamina en el cerebro.
Por lo tanto, agrega, la dopamina
"tiene más que ver con la motivación y la relación de costo y beneficio,
que con el placer en sí mismo".
Lo cierto es que
este químico se dispara tanto cuando
uno da el primer paso rumbo a un objetivo como cuando lo cumple.
Además, puede generarse por algo de
la vida cotidiana (por ejemplo, encontrar un lugar libre para estacionar el
carro) o algo más excepcional (recibir un ascenso laboral).
La mejor forma de
elevar la dopamina, por ende, es establecerse
objetivos a corto plazo o dividir en pequeñas metas aquellos objetivos que son
a más largo plazo. Y celebrar cuando uno los cumple.










